Decálogo

1- Nunca toques a un niño a menos que él te invite (de una manera u otra)

2- Nunca hables mal de un niño en su presencia o ausencia.

3- Concentrate en fortalecer y ayudar el desarrollo de lo que es bueno en el niño para que su presencia deje cada día menos espacio para lo malo.

4- Sé activo al preparar el ambiente. Pon meticuloso y constante cuidado en él. Ayuda al niño a establecer relaciones constructivas con él.  Muestra el lugar apropiado donde los “medios para el desarrollo” se guardan, y demuestra su propósito.

5- Estar siempre listo para contestar al llamado del niño que te necesita, y siempre escucha y responde al niño que te busca.

6- Respeta al niño que comete un error y que puede corregirse a si mismo antes que tarde, pero suspende firme e inmediatamente cualquier mal uso del ambiente y cualquier acción que ponga en peligro al niño, su desarrollo o el de otros.

7- Respeta al niño que toma descansos y ve a otros niños trabajar o está pensando sobre lo que él ha hecho o hará, ni lo llames ni lo fuerces a otras formas de actividad.

8- Ayuda a aquellos que están buscando una actividad y no la pueden encontrar.

9- No te canses de repetir presentaciones al niño que las ha rechazado anteriormente, ya que él necesita adquirir lo que todavía no es suyo para poder superar sus imperfecciones. Esto puede hacerse animando el ambiente con cuidado, restricciones positivas y silencio, palabras suaves y presencia amorosa. Haz sentir tu presencia al niño que busca y escóndela del niño que ya ha encontrado.

10- Siempre trata al niño de la mejor manera y ofrécele lo mejor de ti y a tu disposición.

Una respuesta a “Decálogo

  1. Simplemente hermoso!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *