“Este niño es bueno, obedece bastante”. La falsa creencia adulta de relacionar obediencia con bondad.

“Este niño es bueno, obedece bastante”. ¿Cuántas veces escuchamos ésta frase en nuestro día a día? Pero, ¿qué es realmente obedecer? Y, sobre todo ¿por qué obedecemos? Los adultos confundimos constantemente obediencia con bondad, fruto de haber sido educados en una rígida disciplina con base en el miedo. Esto es algo que el adulto tiene que transformar si quiere convertirse en un verdadero educador, como tantas otras cosas.

Hemos construido una sociedad que valora la quietud de un niño, o que cataloga como “niño bueno” al que está quieto y callado, y como “niño malo” al que habla y se mueve. Hemos adquirido como naturales conductas antinaturales para nuestra especie como que un niño esté quieto y callado durante un largo periodo de tiempo, cuanto más mejor, que no moleste mucho. Así somos, y así nos va.

Desde bien pequeños nos educan para obedecer, sin que haya nadie que nos explique por qué lo debemos hacer. “Los de arriba” no quieren un ciudadano activo, crítico, capaz de generar un pensamiento y una personalidad propia. De ahí que, con una actitud miserable de “los de arriba”, programen y preparen un sistema educativo con base en el miedo, creando temor entre los niños desde bien pequeños para que vayan conociendo las consecuencias de no actuar en base a una actitud programada por un adulto tirano.

“La libertad no consiste en adaptarse a lo que es, sino en comprender lo que es y, por tanto, trascenderlo”

Jiddu Krishnamurti

El adulto se aprovecha de su estatus de adulto e impone la obediencia al niño justificándolo, en muchas ocasiones, de que lo hace “por su bien”. El niño, dadas las circunstancias, sin comprender nada y ante un adulto al que sí que respeta, obedece lo que éste le dice, y obedece sin entender lo que le pide. El niño obedece, en definitiva, por miedo al adulto. Cuando un niño “te obedece” o crees que te hace caso cuando le gritas, lo que realmente está haciendo es responderte de esa manera porque siente temor, porque te tiene miedo. Sí, a mí también me han explicado muchas veces eso de que “así ha sido de toda la vida”, pero ya va siendo de que “toda la vida cambie” y seas capaz de ganarte el respeto del niño porque de verdad lo mereces, y no porque actúas como un tirano haciendo valer tus miserables conductas adquiridas de adulto.

Y así, con el miedo a cuestas, van pasando los años en nuestras vidas. Nos dicen lo que tenemos que hacer y también lo que tenemos que pensar. No entendemos nada, pero lo hacemos, nos dejamos llevar. Nuestra vida se va devaluando a medida que van pasando los años.

Nadie nos enseña a pensar. No hay tiempo. La transmisión de conocimientos es mucho más importante para la escuela que la plena autoconstrucción de la persona. De ésta manera, el sistema “capta” a un nuevo “soldado” para sus filas. Un individuo educado en la obediencia y no en el pensamiento se convierte en un gran aliado para un sistema creado y dirigido por seres humanos mediocres. Un ser humano educado así que en muy pocas ocasiones cuestionará lo que ocurre a su alrededor. “A los de arriba” le interesa, y mucho, que seamos ciudadanos dependientes, educados en el miedo. De esta manera se aseguran que siempre estaremos “a su disposición”.

La obediencia organiza bastante un sistema. Nos dicen desde como tenemos que pensar hasta como tenemos que vestir, nos organizan la vida. Quienes manejan esos hilos les importa bien poco el ser humano. La escuela de hoy se ve obligada a tener disciplinados a los niños. La importancia de la memorización de los conocimientos técnicos es mucho más importante que el autoconocimiento de la persona… Y luego nos quejamos de la sociedad que tenemos.

El hombre que, a través de sus propios esfuerzos es capaz de realizar todas las acciones necesarias para su confort y desarrollo en la vida, se conquista a sí mismo, y haciendo, multiplica sus habilidades y se perfecciona a sí mismo como individuo. Debemos hacer de las futuras generaciones hombres poderosos, y con esto me refiero a hombres que sean independientes y libres

María Montessori

Educar a personas con base en la obediencia, creará personas educadas en el miedo, que no comprenderán ni siquiera su propia vida, que nunca se cuestionarán cuál es su verdadera misión en éste maravilloso mundo.

La educación recibida por todos nosotros, basada en la disciplina y la dependencia, hace que, de adultos, una vez nos enfrentamos de verdad con la toma de decisiones que implican cambio, sintamos temor, y al final acabemos reproduciendo el mismo modelo del que tanto nos hemos quejado de jóvenes y del que ahora nos autoengañamos predicando a los cuatro vientos que lo hacemos así porque es imposible cambiar la sociedad.

Agradecido, como ser humano, a todas aquellas personas quienes, de forma indiciaudl o colectiva, y desde un compromiso real, están cambiando esas sociedades.

 

2 Respuestas a ““Este niño es bueno, obedece bastante”. La falsa creencia adulta de relacionar obediencia con bondad.

  1. Muy interesante y educativo, tengo dos nietos varones de cinco el mayor y un año y medio el segundo, su padre mi hijo me hizo llegar este mensaje, en su e quehacer diario ambos papa y mama a los están formando se informan e continuamente sobre el tema de formación.

  2. Felicitaciones por el artículo, como madre (hoy abuela) me hubiera gustado saberlo en su momento.
    Hoy veo a mi hijo padre, y su enseñanza está basada en gúia Montessori.
    Reitero mis felicitaciones y ADELANTE!!

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