¿Por qué en Montessori sólo hay una Torre Rosa?

Comparación…

Los seres humanos vivimos en una continua sensación de asfixia. La educación recibida, basada en la comparación, hace que continuamente tengamos la mente en lugares que no corresponden precisamente con el presente, con “el aquí y el ahora”. Desde bien pequeños, la sociedad y la escuela nos han dicho quién o quiénes eran los modelos a seguir, nos han comparado con quien para ellos eran “los mejores”, y ello ha engendrado en nosotros miedo, un miedo que nos va a acompañar el resto de nuestras vidas, pues nadie nos dijo en ningún momento que lo realmente importante, por encima de todo, éramos nosotros mismos.

En la escuela no debe haber espacios para la comparación. La escuela, si de verdad educa, debe sacar lo mejor de cada uno de nosotros, aquellas potencialidades que llevamos dentro, motivo por el cual estamos aquí. No somos fruto de la casualidad.

En un ambiente Montessori no hay espacio para la comparación. A mucha gente le llama la atención que en un ambiente Montessori no se repitan materiales. Por ejemplo, que haya solamente una torre rosa, o una escalera marrón, o un cubo del binomio, y del trinomio, u así un largo etcétera, en vez de dos o más materiales iguales. Entre otras cosas, siendo así, permite que el niño que trabaje con ella, pueda concentrarse en su trabajo y evitar así comparaciones con otros compañeros.

“…para mí la tarea  del hombre debe ser doble: por una parte la persecución de una trayectoria consistente en hacerse lo que se es, y por otra, frente a lo imprevisible, adoptar una actividad digna de un ser humano. Pero no es que sean dos objetivos diferentes, pues sólo haciéndose se gana dignidad, y sólo dignamente tiene sentido hacerse”

José Luís Sampedro. “La vida perenne”

Uno de los límites que se transmiten a los niños nada más llegar al ambiente preparado (aula), es que deben respetar en todo momento el trabajo de sus compañeros. Si un niño quiere observar a otro mientras trabaja, lo deberá hacer de una manera respetuosa, sin interrupciones, con sus manos atrás, y siempre que el niño que está trabajando le permita que esté ahí observando. ¿Por qué? Pues porque ese niño, en ese momento, está desarrollando su capacidad de concentración y le está sacando el máximo partido al material con el que está trabajando. Un material que ha sido científicamente construido para unos propósitos determinados en el desarrollo del niño. Al haber solamente un material, evita comparaciones y posibles “competiciones” entre compañeros por a ver quién “lo hace más rápido o mejor”. Porque cuando un niño compite, no está concentrado en obtener el máximo rédito personal del material con el que está trabajando. Cuando un niño compite, hay una base de miedo muy humana en la que prima, sobre todo, el “no perder”. Y ese “no perder” no lleva al niño a obtener ningún beneficio personal, pues en este caso únicamente basa su acción en el temor a no ser mejor que el otro, y no a sacar un beneficio personal de la acción que está ejecutando.

Resulta curioso observar como este hecho resulta un tanto contradictorio para los adultos. Yo siempre les digo que nos imaginemos cuando estamos en casa, o disfrutando de un momento de observación plena y alguien viene y nos interrumpe, ¿qué pasa en ese momento? ¡Nos ha satisfecho esa interrupción? No, ¿verdad? Pues lo mismo ocurre con todos los seres humanos independientemente de la etapa de desarrollo en la que se encuentre. Hay momentos de la vida que los necesitamos para nosotros mismos, para nuestro aprendizaje interior, y esa es una acción muy personal que únicamente podremos realizar plenamente si alrededor se cumplen unas condiciones de respeto.

Un papel importantísimo desempeña el Guía en evitar las comparaciones. Un Guía Montessori sabe perfectamente que cada individuo en único e irrepetible. Un Guía Montessori va a confiar siempre en el niño, en sus intereses y en sus capacidades, abogando siempre porque el niño sea él mismo.

Si la escuela educa de verdad, debería tener adultos que continuamente repitieran al niño: “No imites, no trates de ser como nadie. Sé tú mismo, vamos a comenzar desde ahí”

Un abrazo.

5 Respuestas a “¿Por qué en Montessori sólo hay una Torre Rosa?

  1. Me Encanto! Muchas veces hacia comparaciones,voy a corregir ese error….
    Muchas gracias por compartirr con nosotros estas cosass que son muy importantes,eh aprendido muchoo leyendoloss via facebook <3
    Un abrazo desde Bolivia 🙂

  2. Cuanto más increíble sería la humanidad si pudiesen educarnos de esta manera!!

  3. Cuanto más increíble sería la humanidad si pudiesen educarnos de esta manera!!

  4. Pq es rosa la torre??

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